
Hablar inglés en entornos laborales se ha convertido en una habilidad esencial en muchos sectores. Reuniones internacionales, correos con clientes, llamadas a proveedores o incluso conversaciones informales entre compañeros exigen una buena comunicación en inglés. Sin embargo, no siempre es fácil expresarse con seguridad y precisión en contextos profesionales.
Existen errores muy comunes que pueden restar claridad, causar malentendidos o proyectar una imagen poco profesional. La buena noticia es que muchos de estos fallos se pueden evitar si los conoces y practicas cómo corregirlos.
A continuación, repasamos los errores más habituales al hablar inglés en entornos laborales, junto con sugerencias y ejemplos para que te expreses con mayor seguridad y fluidez en tu día a día profesional.
Lleva tu perfil profesional al siguiente nivel con nuestro Curso de Inglés para negocios.
1. Traducciones literales del español
Uno de los errores más frecuentes es intentar hablar inglés como si fuera español, palabra por palabra. Esto suele dar lugar a expresiones incorrectas o confusas que no tienen sentido para un hablante nativo.
Ejemplo erróneo: I have 30 years (Queriendo decir “Tengo 30 años”). Forma correcta: I’m 30 years old.
Otro caso típico: I explain you the project tomorrow. Forma correcta: I’ll explain the project to you tomorrow.
Sugerencia: Aprende estructuras en bloque y no palabra a palabra. Escuchar frases completas en contextos reales (vídeos, podcasts, reuniones) te ayudará a interiorizar el idioma con más naturalidad.
2. Uso incorrecto de tiempos verbales
Confundir los tiempos verbales es otro fallo habitual, sobre todo cuando hablamos rápido o estamos nerviosos. En el ámbito laboral, la precisión en el tiempo verbal puede cambiar por completo el sentido de una frase.
Ejemplo incorrecto: I send you the report yesterday. Forma correcta: I sent you the report yesterday.
Otro ejemplo: I am working here since 2020. Forma correcta: I have been working here since 2020.
Consejo: Si te cuesta recordar los tiempos verbales, ten una lista visible con ejemplos. Y repasa con regularidad el presente perfecto, el pasado simple y las formas continuas: son las más comunes en entornos profesionales.
3. Pronunciación confusa o incorrecta
En muchas ocasiones, lo que dices es gramaticalmente correcto, pero la forma en que lo pronuncias puede llevar a malentendidos. Algunos errores de pronunciación hacen que una palabra suene como otra o que directamente no se entienda.
Ejemplo: Confundir sheet con shit puede provocar situaciones incómodas en una oficina.
Otro caso frecuente: pronunciar focus sin cuidado también puede llevar a un malentendido.
Sugerencia: Practica con grabaciones, imita a hablantes nativos y trabaja la entonación. Escuchar tu propia voz grabada puede ayudarte a detectar errores que no percibes al hablar.
4. Falta de claridad en las preguntas
En el trabajo, saber hacer preguntas es clave para obtener información, confirmar tareas o evitar errores. Pero muchos estudiantes tienden a construir preguntas mal estructuradas, especialmente en tiempo pasado o con auxiliares.
Ejemplo incorrecto: You sent the email? Forma correcta: Did you send the email?
Otro ejemplo: What you want me to do? Forma correcta: What do you want me to do?
Consejo: Aprende las estructuras básicas de preguntas y practícalas con frases reales. Usa esquemas como “Do/Does + sujeto + verbo” o “Did + sujeto + verbo en infinitivo”.
5. Uso excesivo de vocabulario básico
Aunque hablar claro es importante, abusar de palabras genéricas como good, bad, nice o thing da una impresión de poco dominio del idioma. En contextos laborales, se espera un registro más variado y preciso.
Ejemplo básico: The meeting was good. Mejor opción: The meeting was productive / insightful / efficient.
Otro caso: I did the thing you asked. Alternativa mejor: I completed the task you assigned.
Sugerencia: Crea listas de sinónimos de palabras comunes y trata de usarlas activamente. La variedad en el vocabulario refleja profesionalismo.
6. Desconocer el registro adecuado
En inglés, como en español, no se habla igual en una conversación informal que en una reunión con clientes. Muchos errores surgen al no ajustar el lenguaje al contexto.
Ejemplo informal en una situación formal: Hey, what’s up? (al empezar una videollamada de negocios). Forma profesional: Good morning. How are you today?
Otro caso: Can you give me that? suena brusco. Mejor usar: Could you please send me that file?
Consejo: Aprende expresiones formales e informales y usa las adecuadas según la situación. La cortesía es clave en el inglés profesional.
7. Responder sin pensar
Los nervios o la falta de práctica llevan a responder demasiado rápido, sin procesar bien lo que nos han dicho. Esto puede hacer que demos una respuesta incorrecta o sin sentido.
Ejemplo:
- Have you reviewed the document?
- Yes, I don’t.
Forma correcta:
- No, I haven’t yet, but I will this afternoon.
Sugerencia: Tómate un segundo para pensar. Frases como Let me check, That’s a good question o Let me see te dan tiempo para formular tu respuesta sin sonar inseguro.
8. Evitar expresarse por miedo a equivocarse
Uno de los mayores errores no es gramatical: es psicológico. Muchas personas prefieren no intervenir, no preguntar o no hablar para evitar cometer errores. Pero en el entorno laboral, el silencio puede ser más problemático que una frase con fallos.
Consejo: Recuerda que comunicarte, aunque no sea perfecto, siempre es mejor que no decir nada. Además, la mayoría de tus interlocutores valorarán tu esfuerzo y no juzgarán tus errores.
Usa frases como:
- I’m not sure if I’m saying this right, but…
- Can I ask something?
- Let me try to explain it.
Estas fórmulas muestran que estás comprometido y dispuesto a participar, lo cual es mucho más importante que la perfección gramatical.
Cómo corregir y evitar estos errores
Conocer los errores más comunes es el primer paso, pero corregirlos requiere práctica. Aquí van algunas estrategias para mejorar poco a poco:
- Grábate hablando sobre temas laborales. Escuchar tus propias frases te ayuda a identificar lo que debes corregir.
- Haz simulaciones. Imagina situaciones reales: una reunión, una llamada con un cliente, un email urgente. Prepara cómo responderías.
- Corrige activamente. Si cometes un error y te das cuenta, corrígelo en el momento. Eso demuestra dominio y mejora tu memoria a largo plazo.
- Aprende de los demás. Escucha cómo se expresan los compañeros que dominan el inglés. Anota expresiones útiles y repítelas.
- Practica con intención. No se trata de repetir por repetir, sino de interiorizar lo que aprendes y aplicarlo en tu contexto laboral.
Lleva tu perfil profesional al siguiente nivel con nuestro Curso de Inglés para negocios.
No temas fallar: cada error te acerca a hablar mejor
Hablar inglés en el trabajo no significa hablar como un nativo. Significa comunicarte con claridad, seguridad y respeto. Los errores no son señales de fracaso, sino escalones en el proceso de mejora.
Si detectas alguno de estos errores en ti, enhorabuena: significa que ya has dado el primer paso para avanzar. Y si te sientes inseguro al hablar inglés en tu entorno laboral, no estás solo. La práctica consciente, la actitud abierta y la constancia son tus mejores aliadas.
Sigue practicando, sigue aprendiendo. Porque cada frase dicha con valentía, cada corrección que haces, y cada vez que te atreves a hablar, estás más cerca de convertir el inglés en una herramienta que trabaje contigo, no en tu contra.
Confía en ti. Estás en el camino correcto.
Descubre tu nivel
con nuestro test de inglés gratuito.
Accede ya al test de nivel de inglés y comprueba qué formación es la más adecuada para ti antes de realizar la solicitud. ¡Es gratuito!
Artículos relacionados

Cómo gestionar reclamaciones de clientes en inglés

Vocabulario en inglés para recepcionistas
